Puede que a más de uno le resulte realmente extraño el hecho de que alguien quiera perforarse su aparato genital pero es una moda que está pegando fuerte tanto en mujeres como en hombres aunque hoy nos referiremos exclusivamente al piercing en el pene.

Generalmente se suelen hacer en el escroto o directamente en el pene y a pesar de lo que pueda parecer no debe ser tan doloroso como parece y se puede pensar en un principio.

Más placer, ¿Mito o realidad?

El primer argumento de los chicos que se hacen un piercing en el pene suele ser el hecho de que da más placer tanto al hombre como a la mujer pero esto no suele ser siempre cierto ya que en ocasiones puede llegar a irritar e infectar la zona genital.

En cuanto a los principales problemas de tener un trozo de metal en el pene está el hecho de no poder usar un preservativo del mismo modo ya que depende del tamaño y de la localización puede llegar a rajarlo.

Otros de los problemas pueden ser el gran sangrado que nos puede producir en caso de que nos atrape algún nervio, esto no es lo más común pero es un daño que puede pasar así que conviene hacerlo con cuidado y estar seguros de que queremos tenerlo.

Diferentes tipos

Hay dos tipos que destacan respecto al resto de piercings genitales, uno de ellos es el “Principe Alberto” que iría desde la uretra hasta la punta, puede ser bastante doloroso y su recuperación tarda de uno a dos meses.

Hasta que esté completamente bien no conviene tener sexo duro y deberíamos evitar el roce continuo ya que puede dañar nuestra cabeza del pene.

El otro piercing genital más usado es el Ampallang que consiste en cruzar nuestra cabeza del pene de lado al lado pasando por la uretra.

Este piercing es quizá el más complejo de poner y el que más tarda en curar ya que su reposo es de aproximadamente medio año y 9 meses, este tiempo no es en vano ya que se pasa una barra por la mitad del pene y en ocasiones tiene contacto con el pis con todas las infecciones que esto puede conllevar.

Además al cruzar la cabeza entera puede pasar por muchos puntos nerviosos y volver la zona más sensible, también es importante controlar el tamaño del piercing para que llegue de lado a lado sin sobrar demasiado aún estando erecto.

Esto son los piercings del pene, ¿Tienes alguno o estás pensando hacer uno?

Esperamos tus comentarios 🙂

 

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